La primera y única tienda regentada por los Dimentos

¡Conócenos en www.dimentogames.com!

Aventureros al Tren Europa - La Bomba

Saboteadores anarquistas para un juego con mucha mecha que descarriló antes de llegar a su destino, la imprenta

Sinaí

Producciones el Sarcocéfago presenta... Sinaí

Los Dimentos Patton y Rommel se están sacudiendo de lo lindo en las arenas del desierto al grito de ¡Viva la Guerra!

Carkhatán Horror

Carkhatán Horror

¿Realidad o sueño?

Mostrando entradas con la etiqueta Edge Entertainment. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Edge Entertainment. Mostrar todas las entradas

16 de mayo de 2013

La Famiglia es lo primero

Bárcenas podría tener su propia carta en el Famiglia. Tras copar las primeras planas con ese rudo semblante de macho pionero, su salto al tapete solo era cuestión de tiempo. No se conoce qué editorial pondrá en el mercado esta mini-expansión para coleccionistas, pero sí que se financiará por medio de una campaña de micromecenazgo en Kickstarter. Tened a mano los sobres, porque el plazo para realizar las aportaciones arrancará en breve. - Dimentos Raf & Earl -

Bárcenas, ese forajido de pelo asilverado al que el gran Joaquín Reyes, bardo y poeta de cabecera en esta redacción,  dedicara una tonada memorable, podría acabar teniendo su propia carta en el Famiglia. Tras copar las primeras planas con ese rudo semblante de macho pionero, para muchos, su salto al tapete solo era cuestión de tiempo: según los peritos consultados por este medio, el cobro por la cesión de sus derechos de imagen figuraba, de hecho, en una de las anotaciones a pie de página de los célebres papeles.

No se conoce aún el nombre de la editorial que pondría en el mercado esta mini-expansión para coleccionistas, pero sí que se financiará por medio de una campaña de micromecenazgo en Kickstarter o una plataforma similar. Tened a mano los sobres, porque el plazo para realizar las aportaciones arrancará en breve.

Luis Francisco Bárcenas Gutiérrez (Huelva, 22 de agosto de 1957), político con abolengo, exsenador por Cantabria y extesorero de un partido muy Ppopular, es militante de base de la BGG (siglas de Bárcenas Gürtel-Gate) desde los tiempos del Palé. Marchante de éxito, se ha alzado en dos ocasiones, en los años 2009 y 2011, con la victoria en el abierto de Modern Art (sí, del Dr. Knizia). Y su genio en las finanzas tampoco ha pasado desapercibido, haciéndole acreedor del premio ¡Aventureros al tren! Suiza (Alan R. Moon, inspirado de alguna manera por el bueno de Reiner), máximo galardón concedido por la banca helvética que este administrador corajudo monopoliza desde su primera edición, celebrada nada menos que en el 2007 y quién sabe si antes. ¡Vaya chorrazo de palmarés!

Famiglia, juego de cartas para 1-2 personas creado por Friedemann Friese e ilustrado por Fréderic Bertrand y Lars-Arne "Maura" Kalusky. Fue editado en España por Edge Entertaiment en el 2010, un año después de la imputación de nuestro personaje del día en el caso 'Traders of Genoa', que investiga el cobro de comisiones ilegales en los preorder de Copycat (curiosamente, otro de los títulos del mítico creador de pelo verde).

Es increíble la cantidad de componentes que es capaz de albergar en tan modesta caja esta edición especial del Famiglia. El pudor y la integridad del tapete nos hicieron desistir de incluir como elemento de atrezzo la cabeza de equino decapitada con la que viene equipada.
A nivel temático, Famiglia no guarda relación alguna con esa red corruptelar, pero incorpora una serie de mecánicas gangsteriles, de habilidades especiales asociadas a los distintos roles del mundo del hampa representados en el juego, fácilmente exportables al ámbito de la vida público-patria:  mamporreros dedicados a la extorsión (aquí se les distingue por el bate de beisbol que lucen orgullosos); comodines tránsfugas y chaqueteros con un fajazo de billetes verdes llamados a militar en las filas de cualquiera de los clanes mafiosos en liza (el de puntuación más jugosa carece de aptitudes concretas y tiene una rosa por enblema, ¿causalidad o mala ostia?), y abogados/contable prevaricadores armados con la influyente agenda de un cacho móvil que... ¿Os suena?

Nominado en varios y muy prestigiosos certámenes, ha sido recientemente laureado como mejor filler para careos por los Dimentos Raf & Earl, que pendientes aún de dictaminar si devuelven o no el juego a su legítimo dueño, aprovechan cada tiempo muerto para batirse el cobre con él. Nos ha gustado tanto que vemos innecesario ensuciar su reputación con una de nuestras reseñas dobles y os emplazamos a leer alguna de las muchas y muy buenas críticas publicadas en otros blogs (1).

En cuanto a la carta especial de Bárcenas, componente único y exclusivo de la ampliación en ciernes cuya producción on demand va a depender de vuestras generosas suscripciones, solo podemos adelantaros que será un contable de nivel 4 con capacidad de extorsión 5, jóker omnisciente y maestre de la Ciudadela. ¡Además, se comercializará libre de impuestos!


Este fotomontaje es una recreación aproximada de la ficha policial de su avatar en el juego.


La Famiglia, a la venta en Dimento Games por 7,15€.

(1) Seguro que nos dejamos alguna en el tintero, pero ésta es la relación de magníficas crónicas que ha logrado que nos abstengamos de perorar más de la cuenta sobre la Famiglia. Fantásticas, de la primera a la última:
B.S.O. de la Crónica:  Sailing the Seas of Cheese (1991) - Primus

29 de abril de 2013

El expreso de medianoche

Segunda entrega de la popular saga ferroviaria editada en España por Edge Entertainment. La acción transcurre a finales del siglo XIX, en los años dorados de los viajes de exploración científica, y nos propone competir por una empresa más pragmática, aburguesada y sin las resonancias líricas a la odisea protagonizada por el mítico personaje de la novela de Julio Verne que inspirase a su predecesor: extender el mayor imperio del ferrocarril jamás visto en tierras europeas. -Dimento Earl-

El tintineo del hielo en el copazo de la sobremesa;  el aroma de la lima fundiéndose al enebro, al cardamomo y a esos matices inidentificables propios de la ginebra de medio pelo con que agasajo a mis invitados; el rumor de las burbujas de la tónica al romperse acompasados por la música de Standstill de fondo; muy aplaudida la cena, buena digestión y mejor compañía. La mujer del gurú de "los juegos de mesa modernos" y la mía propia charlando desenfadadas mientras yo preparo las bebidas; 12:30 de la madrugada, aun es pronto... la noche pinta genial.

Así de pacífica y cordial transcurría esta velada entre amigos cuando Dimento Raf, ausente del salón desde hacía un par de minutos (le hacía en el baño maldiciendo los entrantes) irrumpió excitadísimo en la estancia con una caja gigantesca en las manos -debió introducirla de forma clandestina en mi casa... la próxima quedada, recibimiento afectuoso en la puerta y cacheo -   y empezó a balbucear cosas ininteligibles sobre una trilogía iniciática. Era tal su arrebato que cuando quisimos darnos cuenta, un tablero de dimensiones colosales estaba a punto de aterrizar sobre el mantel arrasando con todo a su paso. En la confusión que siguió a estos momentos de verdadero pánico, se produjo el incidente reseñado por el ideólogo de este blog en su crónica de ayer y que casi le cuesta el dedo índice de la mano derecha a mi chica.
Como ya se habrá notado, la de la foto no es la mesa en la que acaeció la partida. Esta pertenece a los aposentos de Dimento Raf. Debido a los vapores del alcohol y la maquinaria, todas las fotos de aquella noche salieron borrosas.
El despliegue visual y el acabado de los componentes de ¡Aventureros al Tren! Europa es alucinante. Y confieso haberme sentido atraído por la temática y ansioso por echar una partida desde el momento en que comenzaron las explicaciones. Qué se le va a hacer, tengo alma de magnate de los negocios: mi antigua condición de asalariado y las incursiones diarias al infojobs son el disfraz bajo el que se oculta el prócer del capitalismo que llevo dentro.

El caso es que, a pesar de esta conexión tan íntima entre dimento y juego, y tal vez movido por la presión del grupo, me sumé a aquel jolgorio inicial promovido por nuestras consortes y me entretuve disponiendo las piezas en formaciones muy variadas, a cuál más ridícula. Supongo que no faltó la clásica cópula entre vagoncitos... ¡Perdóname, maestro!


¿De qué va?

¡Aventureros al Tren! Europa es la segunda entrega de la popular saga ferroviaria editada en España por Edge Entertainment. La acción transcurre a finales del siglo XIX, en los años dorados de los viajes de exploración científica, y nos propone competir por una empresa más pragmática, aburguesada y sin las resonancias líricas a la odisea protagonizada por el mítico personaje de la novela de Julio Verne que inspirase a su predecesor: extender el mayor imperio del ferrocarril jamás visto en tierras europeas.
  
Las reglas, muy sencillitas, calaron rápido y tras comprobar aliviados que en los billetes se indica la ubicación exacta de los puntos de origen y destino, la partida arrancó sin más contratiempos. Dimentó Raf, algo crispado aun por nuestra insolencia previa, debió escuchar algún pitido en la estación imaginaria de su cabeza porque se autoconcedió empezar él sin dar más explicaciones.

El equipaje con el que parten los jugadores contiene 4 cartas ilustradas con vagones de distintos colores o una locomotora; otras tantas de destino indicando los trayectos a realizar y la puntuación que se obtiene al completarlas, y una bolsa llena con los celebradísimos furgones en miniatura, además de 3 bonitas estaciones de plástico.

En cada turno, los aspirantes a Phileas Rockefeller Fogg deberán optar entre completar un recorrido, hacerse con dos de las cartas de vagón expuestas sobre la mesa (solo una, si se trata de una locomotora), robar a ciegas una pareja del mazo, levantar una estación, o -en fases del juego más avanzadas - tomar 3 billetes de destino adicionales y quedarse con al menos uno de ellos.

Las rutas se construyen ocupando los tramos de vía férrea que conectan entre sí las capitales con un vagón de plástico por cada casilla de separación. Para ello, es preciso contar con tantas cartas de vagón como etapas tenga el recorrido a cubrir y del color indicado en el tablero. La excepción son los trayectos grises, que demandan un número concreto de cartas del mismo color, pero dejando a conveniencia del jugador la elección del mismo. 

Las locomotoras, además de actuar como comodines, son imprescindibles para completar los viajes en ferry, una de las tres novedades que, según me comentó el ilustradísimo Dimento Raf,  presenta este Aventureros al Tren respecto a su antecesor. La segunda, son los dichosos túneles: el coste de estos recorridos viene determinado por la longitud del trayecto, pero se levantan tres cartas de vagón del mazo y si alguna coincide con el color empleado para unir las dos ciudades, se exige un descarte adicional. El azar se cebó conmigo durante toda la partida... ¡Maldita mi suerte! Y la tercera, las estaciones, que ubicadas sobre una de las urbes del mapa, permiten utilizar los tramos ocupados por un contrincante para completar una ruta propia.

Con estos mimbres sobre el tapete, la velada recuperó ese tono de copeteo amable al que me he referido al principio. ¿Demasiado pacífica y cordial? Tal vez. Lo cierto es que, en un ambiente tan distendido, no hubo que lamentar pleitos ni reyertas entre los pasajeros. Tras el recuento final de puntos, la victoria de Dimento Raf fue recibida con una cierta indiferencia, síntoma del poco músculo empleado por el resto de nosotros durante los casi 90 minutos de juego.

Creo que a esta partida (la primera de muchas, espero) le faltó una pizca de maldad, de riña en la disputa de los trayectos y algún que otro sabotaje deliberado, pero lo atribuyo más a las circunstancias (acabamos a eso de las 2:30 de la madrugada y a esas horas algunos andábamos con ganas de trasladar los traseros al chill out-lounge-sofá) que a la supuesta atonía de un juego que gustó mucho a los "no iniciados".

Segundo asalto de Dimento Earl a la terna de vacas sagradas. El primero, contra Carcassonne se saldó con un vapuleo mental de cojones, producto de mi afición al vodka. Este, espoleados todos los participantes por el gin-tonic, ha quedado en tablas y pendiente de resolverse a la vuelta. Solo me resta batirme con el Colonos de Catán para cerrar la trilogía. Y mi hígado está pidiendo a gritos celebrar ese encuentro bajo los auspicios de un whiskazo. Gracias al sentido de la oportunidad de Dimento Raf, probar juegos bebiendo se está convirtiendo en una tradición. ¡Ojalá perdure!


B.S.O. de la partida: Adelante Bonaparte, Standstill (2010)
Música de fondo de la reseña:  Continuo, Avishai Cohen (2006)
Entradas relacionadas: Dimentopolis - ¡Aventureros al tren! Europa


Aventureros el Tren Europa está disponible en Dimento Games por 39,55€.

Dimento Earl
'Neófito pendenciero' y discípulo de Dimento Raf.

Ludoteca: préstamos y alguna adquisición vitalicia.
Ocupación actual: reciclando el karma por todas las partidas no echadas.

28 de abril de 2013

¡Aventureros al Tren! Europa

Por fin pude sacar a la mesa de Dimento Earl & cónyuge uno de los títulos pertenecientes a lo que llamaré “la trilogía de iniciación”: Catán, Carcassonne y ¡Aventureros al Tren! Hay una ley no escrita, que dice que si no te gusta Catán, te gustará Carcassonne o ¡Aventureros al Tren! y esta ley es aplicable a los otros gustándote siempre como mínimo, uno de ellos. También se comenta que si sostienes los tres juegos mientras... - Dimento Raf -
 
Por fin pude sacar a la mesa de Dimento Earl & cónyuge uno de los títulos pertenecientes a lo que llamaré “la trilogía de iniciación”: Catán, Carcassonne y ¡Aventureros al Tren!. Hay una ley no escrita, que dice que si no te gusta Catán, te gustará Carcassonne o ¡Aventureros al Tren! y esta ley es aplicable a los otros, gustándote siempre como mínimo uno de ellos. También se comenta que si sostienes los tres juegos mientras das vueltas sobre ti mismo dando saltos a la pata coja, es posible que… pero eso es otra historia, porque también hay una ley no escrita que dice que al comentar un juego tan reseñado como este, hay que caer en los tópicos arriba referenciados de la santa trilogía y esas cosas.  

¡Aventureros al Tren! Europa es un juego de Alan R. Moon de dos a cinco jugadores, ilustrado por Julien Delval y publicado por Days of Wonder en 2005, que pretende ahumarnos la ropa a base de viajar más que nadie por el viejo continente en plena “Belle Epoque”, ¿cómo?, a golpe de ferrocarril.

Grande, agradecido...

Hubimos de ampliar la mesa de juego a fin de tener más espacio (no sin antes pillar un dedo a nuestra anfitriona en el periplo) y, una vez colocadas las cosas, se decidió que la explicación de las reglas (mi eterna responsabilidad), podía quedar sin problema relegada a un segundo plano, en pos de la ardua tarea de colocar de manera interesante la cantidad de vagoncitos de plástico que recibieron todos para empezar la partida.Con lo sencillo que es hacerme caso…
 
Existen dos tipos de cartas que iremos consiguiendo: las Cartas de Vagón (de diferentes colores) y los Billetes de Destino, los cuales determinarán nuestros viajes. Para ello, recibimos Billetes de Destino; tres recorridos normales a cubrir y uno largo que, sumarán los puntos indicados  si son completados, o los restarán si quedan incompletos al finalizar la partida. 

Hay muchas ciudades y, para unir los recorridos, deberemos atravesar otras tantas… menudo viaje. El enorme tablero representa un preciosista mapa de la Europa de finales del siglo XIX, ribeteado por 100 casillas de puntuación y con sus principales ciudades unidas por un número determinado de casillas coloreadas. Cada jugador posee 45 vagones de plástico de su color, que utilizará para completar estos recorridos (entregando las Cartas de Vagón del color correspondiente al trayecto) y con los cuales ganará más o menos puntos en función del número de casillas completado.

Cada turno nos permite realizar una sola acción de las siguientes: robar Cartas de Vagón, cubrir un recorrido, adquirir más Billetes de Destino o construir una estación de tren (muy útil para aprovechar un recorrido de otro jugador y poder usarlo como continuación de tu camino).

Normalmente se genera una bruma de moderada competencia por la posesión de los recorridos, ya que los jugadores pueden ocupar trayectos indispensables para otros (viéndose éstos obligados a buscar otros caminos para llegar a su destino), dando mucha vidilla al juego aunque, he de decir que éste no fue el caso.
Tántos caminos y tántos vagones...

Funcionó bien, aún faltando ese toque y gustó mucho. Sencillo de explicar y de temática significativa. Mejor el glamur de viajar ataviado de ropas victorianas que cuidar de “Animales en la Granja”, ¿verdad, Dimento Earl?
 
He de decir que es un juego familiar, perteneciente a la llamada “trilogía de iniciación”: Catán, Carcassonne y ¡Aventureros al Tren!… no quiero caer en tópicos, por supuesto…


Aventureros el Tren Europa está disponible en Dimento Games por 39,55€.

B.S.O. de la partida: Adelante Bonaparte (2010) - Standstill
Música de fondo de la reseña: Storm Corrosion (2012)
Entradas relacionadas: El expreso de medianoche - Jugando con mi enemigo
 
Dimento Raf
'Jugón frustrado' y paseador de juegos en bolsa de tela.

Ludoteca: menos amplia de lo que él quisiera. Mengua con cada visita de su discípulo.
Ocupación actual: entrenador personal de Dimento Earl.